Vivamos en santidad.
El Espíritu Santo tiene una palabra muy importante para todos los jóvenes en este día: Al igual que las semillas, somos también así nosotros. El Señor es quien nos hizo y nos planta. En esta época los jóvenes van como aquella semilla que se sembró pero se secó y no germinó porque no hubo quien la regara y cuidara de ella. Así mismo todos tenemos muchas cosas para darle a Dios, pero desde un comienzo al crecer el pecado no deja que nuestro árbol de fruto, en cambio sí regamos la palabra, haciendo lo recto y viviendo en santidad, seremos como árbol plantado junto a corriente de aguas que su hoja no cae, que todo lo que hace prospera, (Salmo 1: 3). Por Eso El Señor nos invita a que en este tiempo le demostremos cuanto le amamos, no solo con ir a la iglesia o cantando haremos que nuestro árbol crezca y no se tuerza y se eche a perder, más si adoramos en Espíritu y Verdad, creceremos rectos y tendremos muchos frutos que veremos en nuestras vidas a su tiempo. Sean santos así tengan o no...